un laberinto
ante mi se
reflejaba
hundiéndome
hasta el fondo
de mi almohada.
Por un
momento no
pude
respirar
sentí parar
mi corazón
mi alma
quiso
descansar
no quiso
sentir ni
una emoción.
Y así,
me perdí
en el
abismo
dejé
caer la
tierra
sobre mí
no quise
abrir
los ojos
mas oí
un
llanto,
y solo
era el
mío