la luz
apagada, que
noche
tortuosa
las
sombras
vagaban
con una
sonrisa
esas
que te
asustan,
no
tenían
prisa.
Se
atrevió
a
acercarse
una
sombra
fría
sentí
su
llegada,
la piel
se me
enchina
llevaba
en el
rostro
una tela
fina
y
abajo de
ella,
lágrimas
en
ruinas.
y abajo
de ella,
lágrimas en
ruinas.
Que
triste
mirada,
el luto
en su
cara
las
facciones
finas ya
distorsionadas
una
aureola
negra ya
la
coronaba
y
unas
zopilotas
bailando
encantadas.
Me
quedé
sin aire
y sentí
una
espada
me
entró
por el
pecho,
salió
por la
almohada,
lágrimas
batidas,
sangre
derramada
esa
noche
supe que
tú me
engañabas